
Durante mucho tiempo,
el edificio principal fue un signo emblemático de la universidad,
y para todas las personas que vivimos cerca...
recuerdo que desde pequeña pasaba con mis papas
y me quedaba observando aquellas escaleras...
se me hacían enormes,
por mi cabeza solo pasaba
¡YO QUIERO ESTUDIAR AQUI!
Desde 1953 formo parte de las vidas de millones de estudiantes
que recorrieron sus escaleras con entusiasmo, orgullo, alegría,
cansancio y algunas veces tristezas,
para muchos de nosotros se convirtió en nuestro segundo hogar.
Pero sobre todo nos dio el alojamiento
para emprender nuestras sueños.
Historias en sus muros...
de aquellos profesionistas
que dentro de sus aulas se fueron forjando
y hallaron el impulso
para poder ser personas de éxito.
Sin duda se ganó
lo que muchos estudiantes,
académicos y administrativos
gritaron después del temblor:
¡AGUANTASTE COMO LOS GRANDES!