Desde 1967 formó parte de la máxima casa de estudios de Morelos, que albergó a diferentes escuelas y facultades,
como la entonces escuela de comercio y administración, la escuela de derecho y ciencias sociales, la de arquitectura,
así como las oficinas del gremio estudiantil y de las autoridades administrativas.
El día 22 de enero, quedará grabado para siempre en nuestras mentes y corazones porque perdemos
una parte entrañable de nuestro patrimonio universitario, este edificio aún guarda el eco de las risas
de los estudiantes y la voz de los catedráticos, pero también de todos los administrativos que desde
aquí despacharon hace más de 50 años.